Algunas señales que requieren atención inmediata: dificultad para respirar, sangrado activo, convulsiones, vómito o diarrea con sangre, imposibilidad de orinar, abdomen muy distendido y duro, pérdida del equilibrio o parálisis repentina, ingestión de sustancias tóxicas, traumatismos por accidente o caída. Ante la duda, llámanos — te orientamos.


